LESIONES DE HOMBRO FRECUENTES EN EL SMASH DE PÁDEL.

El golpeo del smash, es un golpe en el que se busca la definición del punto por lo que precisa de una potencia y una aceleración del movimiento muy agresivas para conseguir la mayor velocidad de bola posible.

El smash es un movimiento combinado en el que intervienen zonas y regiones muy diferentes como las extremidades inferiores, la columna, el hombro, el brazo, el antebrazo y la mano.

El arqueo de la espalda para obtener mayor  inercia así como las variaciones técnicas que se realizan para manejar los efectos hace que sea el golpe que provoca más lesiones.

Los movimientos repetitivos de golpeos a gran velocidad pueden ocasionar microtraumatismos crónicos sobre los mecanismos estabilizadores del hombro (articulación sobre la que nos vamos a centrar aquí).

            El smash de pádel consta de tres fases principales:

  1. Fase de impulso. (Preparación).
  2. Fase de aceleración. (Desde el final del armado hasta el impacto de la bola).
  3. Fase final. (Desaceleración o terminación del golpe).

Descripción de cada una y lesiones frecuentes en cada fase:

  1. Fase de Impulso. (Preparación). El hombro va hacia una hiperextensión, rotación externa, y abducción máxima, el codo parte de una flexión de 45º cuando se llega a la fase final del armado (punto de máxima tensión para lanzar el movimiento). La cabeza del húmero roza por la acción de palanca con la porción posterior de la glenoides y las estructuras anteriores del hombro son las que están en máxima tensión y por lo tanto se pueden producir lesiones a nivel de la cápsula anterior, porción anterior del deltoides, parte anterior del manguito de los rotadores y el tendón largo del bíceps (tendinopatía bicipital).
  2. Fase de aceleración. Es la que va desde la fase final de la posición de impulso o armado hasta el golpeo de la pelota. Esta fase consta de dos partes en la cual el hombro y el codo van hacia adelante y el brazo, la mano y la pala quedan hacia atrás. El brazo parte de la zona posterior del cuerpo y genera una rotación interna potentísima.

Este movimiento puede provocar patología en el pectoral mayor y en el dorsal ancho.

La fase de aceleración termina con el impacto de la bola.

 3. Fase final. (Desaceleración o terminación del golpe). Esta comienza en el momento en que la pelota sale de la pala y se caracteriza por la rotación en pronación del antebrazo y terminación del golpe en la cadera del lado contrario del cuerpo en los remates planos y sobre el mismo lado y arriba en los liftados (en este último caso al ser un movimiento poco natural de frenada para el cuerpo, se somete al hombro a un máximo estrés por la dificultad de liberación de energía del movimiento).

En esta fase final se genera una contracción potente del tríceps para frenar el movimiento y de tensión en la parte posterior de la cápsula articular del hombro por lo que las lesiones que pueden aparecer son la subluxación posterior de la cabeza del húmero, desinserciones del tríceps y patología muscular en redondo menor y músculo infraespinoso.

Prevención:

Gesto técnico. La importancia de un buen gesto técnico va a ser la base de una buena prevención, aun así por el tipo de golpeo potente y la repetición del movimiento debemos incidir sobre otros factores para evitar riesgos y mejorar la condición de la articulación.

Calentamiento analítico y progresivo. El calentamiento específico debe ir de menor intensidad a mayor, los primeros contactos (4-5 golpeos) serán suaves y marcando el gesto técnico perfectamente para ir imprimiéndole progresivamente mayor velocidad y potencia.

Fortalecimiento muscular excéntrico. Para preparar  a la musculatura para tensiones máximas.

Estiramientos. Antes y después de la práctica deportiva de la musculatura del complejo del hombro, pero sobretodo de manera periodica y con frecuencia semanal (Deltoides, supraespinoso, bíceps, tríceps, dorsal ancho).

Propiocepción. Al menos de una a dos veces por semana como refuerzo de los mecanismos de autodefensa naturales del hombro.

Marco Antonio Martínez

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DECÁLOGO PARA LA PRÁCTICA DEL PÁDEL EN SALUD

1. Conócete a tí mismo: antes de iniciarte en la práctica del pádel, te someterás a un control médico de aptitud y orientación deportiva.
2. Mantén tu higiene de vida: te someterás al control periódico que considere oportuno tu médico de acuerdo con tu preparador, y seguirás sus consejos higiénico-dietéticos. No tabaco, no alcohol, sí descanso, sí hidratación (pre, per y post-ejercicio).
3. Aprende la técnica del pádel: deberás conocer y aprender perfectamente la técnica del pádel, recordando que con ello evitarás la sobrecarga.
4. Utiliza el material idóneo: practicarás el pádel con el material deportivo adecuado de acuerdo con las condiciones ambientales (gorra, gafas, ropa de abrigo etc…), y adaptado a tu edad y tipo de pista, muy importante pala y calzado adecuados.
5. Conserva tu forma: realizarás la preparación adecuada que te indique tu preparador de acuerdo con tu edad, sexo y posibilidades físicas y psíquicas, no superando jamás tu capacidad máxima de esfuerzo.
6. Conoce tus limitaciones: en todo momento conocerás tus posibilidades físicas, practicando el pádel con la intensidad y frecuencia que permitan tus posibilidades.
7. Prepara tu actividad: realiza un calentamiento y estiramientos suaves y progresivos, previo a la práctica del pádel y realiza estiramientos tras la práctica. Tu condición física actual y la del futuro dependen de ello.
8. Recupérate de tus lesiones: ante cualquier lesión deberás esperar y recuperarte totalmente antes de volver a la actividad deportiva.
9. Cuídate para el futuro: recuerda que este deporte es un deporte asimétrico y que debes compensar el lado que menos utilizas. Consulta con tu preparador que ejercicios debes realizar.
10. No admitirás ayudas artificiales: nunca serás imprudente, ni solicitarás ni admitirás ayudas artificiales para mejorar tu rendimiento o faciliten el desarrollo de cualidades que no posees.

Marco A. Martínez y Jose A. Barrios con el pádel

Marco A. Martínez y Jose A. Barrios con el pádel

Decálogo para la práctica del deporte en salud de Balius i Juli y Martínez Romero (1992) adaptado al tenis por Balius Matas, Cerrato, Estruch, Ruiz-Cotorro y Vilaró (2004) adaptado al pádel por Martínez Martínez (2012)

Marco Antonio Martínez.

¿TIENES UNA TENDINOPATÍA? CONOCE LA TÉCNICA EPI® (ELECTROLISIS PERCUTÁNEA INTRATISULAR)

Introducción:

Una de las patologías más frecuentes en la práctica deportiva son las tendinopatías (Epicondilitis, tendinopatía del supraespinoso, rotuliana, etc…), las cuales suelen producirse por una sobrecarga funcional consecuencia de microtraumatismos repetidos e hipersolilicitación deportiva, donde el tendón está sometido a un estrés continuo, creándose una alteración de los patrones vasculares, originando isquemias repetidas y ocasionándose un déficit de los mecanismos de reparación. Es por estas razones que en esta patología se producirá una degeneración del colágeno y un tendón fibrosado.

Desde el punto de vista anatomopatológico, se observa una desorganización de las fibras de colágeno, con aumento de la sustancia mixoide (sustancia semisólida en estado de gel procedente de la degradación celular y productos de desecho), que se sitúa entre las fibras del tendón impidiendo su correcta funcionalidad, incremento celular y necrosis focal. Existen signos de hipoxia con presencia de vacuolas lipídicas propias de un proceso metabólico anaerobio (entorno extracelular anóxico).

Definición:

La Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI®) es una técnica de fisioterapia invasiva que consiste en la aplicación mediante una aguja de acupuntura de corriente galvánica, la cual produce hidróxido de sodio (NaOH) en la materia orgánica, este creará una sustancia destructiva, creando una respuesta inflamatoria para su reparación:

Aparato de EPI

Aparato de EPI

Objetivos:

 Producir una lisis del tejido fibrótico degradado del tendón y favorecer una respuesta inflamatoria adecuada para su regeneración.

 Favorecer una respuesta vascular por neocapilarización, necesaria para eliminar los productos de desecho acumulados durante todo el período de cronificación de la tendinopatía.

Ventajas:

Es un tratamiento local en el lugar de la lesión.

Logra reparar el tejido afectado, la EPI® es capaz de poner en marcha un nuevo proceso de proliferación del tejido colágeno que está desestructurado en estos procesos.

Las modificaciones en la estructura y en el comportamiento mecanobiológico del tejido blando son inmediatas y en tiempo real.

La efectividad es alta respecto a los tratamientos convencionales de fisioterapia o médicos (fármacos, infiltraciones ó cirugía).

La frecuencia de recaídas es baja.

Aplicación EPI en Epicondilitis

Aplicación EPI en Epicondilitis

Indicaciones:

Con la EPI® se tratan tendinopatías crónicas, y un número importante de lesiones del sistema musculoesquelético, como son:

• Tendinopatías crónicas (tendinitis-tendinosis rotuliana, aquilea, isquiotibiales, epicondilitis, supraespinoso-manguito rotador).

• Fascitis plantares.

• Roturas musculares.

• Esguinces crónicos

• Periostitis.

¿Sabías que?

Es una técnica creada por D. José Manuel Sánchez y que se ha extendido en la fisioterapia deportiva por sus ventajas y acortamiento de tiempos de recuperación, clubs deportivos de todas las especialidades o jugadores profesionales como Miguel Lamperti en pádel (jugó el Master de Madrid 2011 tras un tratamiento para la epicondilitis) ya la han probado.

Pedro A. Ferez